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21. CIENCIA

¿Cuándo la ciencia se volvió una cofradía?

Estoy cansado de la creencia de que los científicos son casi super-hombres, que están más allá del bien y del mal, como si no tuvieran los mismos prejuicios, las mismas mezquindades, en fin las mismas muestras de humanidad que el resto de los mortales. Verdad que demuestra ingeniosamente Asimov en "Los mismos dioses".

Y claro, como "El fuerte sobrevive sólo si el debil se lo permite" (la mejor frase de Nietzche) la seudociencia con su incoherencia y su inhabilidad para cuestionarse, no hace más que reforzar el irónico dogmatismo de lo que se conoce arrogantemente como "comunidad ciéntifica".

Por ejemplo yo creo en lo que llamo verdades literarias. Son ideas tan antiguas como la humanidad misma, y que tiene que ser reformuladas una y otra vez, vestidas con diferentes trajes acordes al contexto. Son las verdades sobre la condición humana que participan de una estructura mítica, de un eterno retorno.

La ciencia funciona a través de leyes, que es lo más alejado de estas verdades literarias. La ciencia no cree en la memoria, en la repetición. La economía de la ciencia no permite desgastarse en repetir lo que ya se ha dicho, y mucho menos con palabras diferentes.

Pero vamos a seguir necesitando que refresquen nuestra memoria, vamos a seguir necesitando que nos cuenten una buena historia.


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16. CONFORME

QUÉ TRÁGICA es para la vida interior del ser humano, la posibilidad, siempre presente, siempre acechante, de conformarse con mucho menos de los que merecemos.

Formas que toma la pobreza, hay infinidades, todas magistralmente explotadas por alguien. Entre estas existen por lo menos dos tipos de pobreza que podríamos llamar espiritual. La diferencia entre ellas es crucial.

Está de la que hablaba Jesús (si el tipo medio hippie de las ideas imposibles, y que vivió con los dinosaurios) fatalmente enrevesada y malentendida por la iglesia: Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. Que viene a ser, simplemente, ver lo que hay. No creerse mejor de lo que uno verdaderamente es. ¿Fácil, no?

El otro tipo de pobreza espiritual que podemos imaginar es la de la persona que consistentemente obtiene lo que desea…pero que fue domesticada por todo su entorno para pedir siempre tan poco…

Aún más, la puerta siempre abierta al nihilismo, es el caro precio que hay que pagar por nuestra conciencia.



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12. CAMINO




Discipulo: Sin una señal divina, ¿Cómo reconocer el camino verdadero?

Maestro: No hay un único camino verdadero. Será cualquiera que no haga más que fortalecerse con el silencio de Dios.
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6. CUERPO (Y MENTE)

A nivel de la calle, uno de los mitos más persistentes de nuestra sociedad, es el de la configuración del ser humano como un cuerpo y una mente (y a veces, un espíritu) ¿Es una división útil, necesaria, coherente? Mi opinión es que genera más problemas de los que resuelve.

Por supuesto está bien identificar cierta actividad, experiencia o estado del ser humano como "mente", pero cuando hablo de mito me refiero a que actuamos como si la mente fuera un ente venido de otro plano de realidad que hubiera quedado atrapado en un cuerpo finito, imperfecto y sucio. Expresiones como "Mente sana en cuerpo sano" o "Comida X: Alimento para cuerpo y mente" dan cuenta de esta persistencia implícita.

Pero la navaja de Occam dicta que es más simple asumir que la mente, sea lo que sea, es una parte más del ser humano y no que el ser humano se crea a partir de una simbiosis de objetos con orígenes diferentes, como en el mito de Platón. Así como suena raro hablar de "brazo sano en cuerpo sano" o "alimento para cuerpo y brazo" debería sonar raro también en el caso de la mente.

Tomemos por ejemplo el fenómeno de la somatización que coloquialmente es ridiculizado o en el mejor de los casos se subestima su efecto. Como yo lo entiendo la somatización no existe, o no como se entiende normalmente (sin entrar en el discurso especializado de la medicina acerca de la somatización, que está más allá de mi capacidad)

Lo normal, lo natural, lo esperable, es que la "mente" -o nuestra parte psíquica- afecte nuestro "cuerpo" ¡Son dos elementos del mismo sistema! Lo extraño debería ser suponerlos independientes ¿Cómo llegamos a esa forma de pensar?

Y así, nos seguiremos sorprendiendo cuando un grupo de investigadores de la Universidad de [...] descubran aún una forma más en que la "mente" afecta al "cuerpo". Por supuesto que se va a encontrar que la alimentación, la respiración afecta nuestros pensamientos, y viceversa...

Me empezaré a preocupar o sorprender cuando dejen de hacerlo.
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